Estuvimos esquiando en una estación pequeña pero con encanto, se llama La Covatilla, está ubicada en la Sierra de Bejar en la provincia de Salamanca. Es una estación muy cómoda de pistas suaves y largas con mucho sol y con buen tiempo. El Director de la Estación es de familia de ciclista, como no, la zona lo da. Delgado, fibroso de buen carácter y callado, es una persona buena y apacible, se le ve de lejos. Os contaré un poco como fue el viaje. Salimos de Madrid en un coche Eugenio y yo y fuimos a dormir a Barco de Avila, bonito pueblo, calles estrechas pero limpias, bonita plaza mayor. Desde el hotel donde dormimos se divisaba el río Tormes, el castillo y la iglesia, buenas aguas bajaban por el río, al fondo se veía limpia la sierra de Gredos. Al día siguiente y tempranos iniciamos el viaje con destino a Bejar y antes de llegar a la localidad y girando a la izquierda empezamos la subida a la Estación. Que mañana mas bonita de deporte y de sol, al mediodía paramos para comer algo, como no, un buen jamón de la tierra, pues no hay que olvidar que Bejar está muy cerca de Guijuelo. Esta Estación de esquí, sobre todo los fines de semana está llena de turistas portugueses, es natural, está muy cerca su país, y en ella disfrutan de la montaña y de la nieve. Después de la jornada deportiva, bajamos a Bejar y nos alojamos en el hotel, descansamos un poco y fuimos a una reunión de ATUDEN (Asociación de Turismo de Nieve) que se celebraba en este mismo hotel. Después fuimos a visitar un pueblo antiguo y muy bonito que se llama Candelario, enseguida nos hicimos amigos del Alcalde (Germán), hombre sencillo y amable que enseguida nos informó de la historia de la localidad, de su gua y de sus costumbres, como por ejemplo la dedicación que tenían en casa de hacer chacinería y de venderla a diferentes lugares del país. Estuvimos en una de esas casas a la que asistimos a una representación teatral de como vivían y de como desarrollaban esos trabajos. Terminamos con una visita al Ayuntamiento, edificio antiguo y bien conservado. Germán, el alcalde, nos enseñó la finca muy amablemente y tuvimos que darle la palabra que no dejaríamos de ir al pueblo y sobre todo de llamarle para verle y charlar. Volvimos al hotel a cenar. Y menuda cena que nos dieron, yo por ejemplo no probé nada mas que un plato, porque todo era degustación de platos de la tierra, comida recia, que si me llego a comer toda, no se que noche hubiera pasado, seguro que para bajarla, me tendría que haber subido andando a la misma sierra de Bejar. A la mañana siguiente y sin prisas retornamos a Madrid a nuestra vida normal, no sin llevar en nuestro corazón las buenas vibraciones obtenidas en esa excursión tan bonita en la que pudimos disfrutar de la compañía de amigos de la prensa que hacía tiempo que no veíamos. Y eso es todo. Un abrazo.
jueves, 19 de marzo de 2009
La Covatilla
Estuvimos esquiando en una estación pequeña pero con encanto, se llama La Covatilla, está ubicada en la Sierra de Bejar en la provincia de Salamanca. Es una estación muy cómoda de pistas suaves y largas con mucho sol y con buen tiempo. El Director de la Estación es de familia de ciclista, como no, la zona lo da. Delgado, fibroso de buen carácter y callado, es una persona buena y apacible, se le ve de lejos. Os contaré un poco como fue el viaje. Salimos de Madrid en un coche Eugenio y yo y fuimos a dormir a Barco de Avila, bonito pueblo, calles estrechas pero limpias, bonita plaza mayor. Desde el hotel donde dormimos se divisaba el río Tormes, el castillo y la iglesia, buenas aguas bajaban por el río, al fondo se veía limpia la sierra de Gredos. Al día siguiente y tempranos iniciamos el viaje con destino a Bejar y antes de llegar a la localidad y girando a la izquierda empezamos la subida a la Estación. Que mañana mas bonita de deporte y de sol, al mediodía paramos para comer algo, como no, un buen jamón de la tierra, pues no hay que olvidar que Bejar está muy cerca de Guijuelo. Esta Estación de esquí, sobre todo los fines de semana está llena de turistas portugueses, es natural, está muy cerca su país, y en ella disfrutan de la montaña y de la nieve. Después de la jornada deportiva, bajamos a Bejar y nos alojamos en el hotel, descansamos un poco y fuimos a una reunión de ATUDEN (Asociación de Turismo de Nieve) que se celebraba en este mismo hotel. Después fuimos a visitar un pueblo antiguo y muy bonito que se llama Candelario, enseguida nos hicimos amigos del Alcalde (Germán), hombre sencillo y amable que enseguida nos informó de la historia de la localidad, de su gua y de sus costumbres, como por ejemplo la dedicación que tenían en casa de hacer chacinería y de venderla a diferentes lugares del país. Estuvimos en una de esas casas a la que asistimos a una representación teatral de como vivían y de como desarrollaban esos trabajos. Terminamos con una visita al Ayuntamiento, edificio antiguo y bien conservado. Germán, el alcalde, nos enseñó la finca muy amablemente y tuvimos que darle la palabra que no dejaríamos de ir al pueblo y sobre todo de llamarle para verle y charlar. Volvimos al hotel a cenar. Y menuda cena que nos dieron, yo por ejemplo no probé nada mas que un plato, porque todo era degustación de platos de la tierra, comida recia, que si me llego a comer toda, no se que noche hubiera pasado, seguro que para bajarla, me tendría que haber subido andando a la misma sierra de Bejar. A la mañana siguiente y sin prisas retornamos a Madrid a nuestra vida normal, no sin llevar en nuestro corazón las buenas vibraciones obtenidas en esa excursión tan bonita en la que pudimos disfrutar de la compañía de amigos de la prensa que hacía tiempo que no veíamos. Y eso es todo. Un abrazo.
lunes, 26 de enero de 2009
Con un amigo americano
Ayer y hoy Iñigo y yo hemos estado acompañando a mi hermano que está haciendo las veces de anfitrión con un amigo suyo americano que ha venido a Madrid durante 3 días.
El Domingo estuvimos comiendo en la cava baja en un sitio típico, nos gustó mucho porque nos atendieron muy bien, por supuesto el americano quedó encantado porque el lugar lo merecía, el restaurante del Capitán ala triste, espadas, vizcaínas, picas, estandartes de los tercios de Flandes, retratos de los reyes de la época; el americano estaba alucinado. Hoy Lunes hemos quedado a las 11,00 de la maña en la puerta de hotel y hemos paseado por el barrio de las letras y después nos hemos acercado a ver una exposición de arte abstracto chino (muy interesante), después hemos estado en el bonito y típico pueblo de Chinchón, después de dar una vuelta por sus calles y de visitar su increíble plaza, nos metimos a beber una cerveza en un mesón (una escusa para ir al baño) y claro como era de esperar caímos en la tentación de entrar en una panadería, mi hermano Antonio se le hizo la boca agua entre tantos panes de pueblo, pastas de todo tipo ( él compro de vino), tortas, etc. tuve que decirles que nos íbamos, porque además la señora del establecimiento era muy graciosa y con una lengua que no paraba de hablar; por fin salimos a la plaza y nos dirigimos al restaurante. Que bonito restaurante protegido por el Patrimonio Nacional, ni mas ni menos. Un antiguo molino de aceite con unas bodegas de mas de 350 años de antigüedad. Nos pusieron en una mesa grande al lado de la chimenea, una cesta de pan y una frasca de vino, parecía que estábamos esperando al mismísimo D. Quijote y no os cuento lo que sigue porque saldría corriendo hasta el amigo colesterol, pero bueno una velada con buenos amigos es una cosa que desgraciadamente no ocurre todos los días. Y eso es todo lo que os puedo contar hasta ahora, de todas maneras os seguiré contando alguna aventura que otra.
viernes, 23 de enero de 2009
Senderismo
domingo, 4 de enero de 2009
Estamos en un año nuevo
Hemos pasado la Navidad del año 2008 (en familia), la Noche buena cenamos en casa y el día de Navidad de agregaron a la comida, en casa también la abuela Carmen y las tías Isabel y Marta. La noche de fin de año, repetimos la cena en casa con una invitada Anna la novia de Iñigo y la comida de año nuevo repetimos con los mismos invitados que vinieron la vez anterior. El día 3 de Enero, el generoso de mi hermano Antonio se armó de valor y nos reunió a todos (Abuelos, hermanos y sobrinos) y comimos todos juntos, llevamos algo de comida cada uno y estuvimos todos reunidos, después de la comida hubo larga sesión de fotos familiares.
Iñigo nos llevó a conocer un lugar muy bonito y que os recomiendo, es la terraza del edificio de Bellas Artes en la calle Alcalá y principio de la Gran Vía, muy interesante por las vistas que se divisan.
Y entramos en un año nuevo, un año lleno de incertidumbre con respecto a la sanidad de la familia, pues nos retiraron a los trabajadores de RTVE la colaboradora médica y nos han dejado en la Seguridad Social, no tengo nada en contra de la mencionada Seguridad, pero entramos de nuevos y no sé lo que nos deparará, mañana iré a las oficinas a enterarme de los papeleos, sobre todo por Marian y su tratamiento especial para el cancer. Espero que todo vaya bien, ya os contaré.
Me acerqué a una librería que me habían recomendado en la Plaza Matute, muy cerca de la Plaza de Antón Martín. Esta librería se llama Desnivel es especialista en montaña, como su nombre indica, pero además además hay libros de viajes, es un lugar con encanto, os recomiendo que vayáis y no os cuento más para que lo veáis. Si os gusta la naturaleza y la aventura disfrutareis.
Iñigo nos llevó a conocer un lugar muy bonito y que os recomiendo, es la terraza del edificio de Bellas Artes en la calle Alcalá y principio de la Gran Vía, muy interesante por las vistas que se divisan.
Y entramos en un año nuevo, un año lleno de incertidumbre con respecto a la sanidad de la familia, pues nos retiraron a los trabajadores de RTVE la colaboradora médica y nos han dejado en la Seguridad Social, no tengo nada en contra de la mencionada Seguridad, pero entramos de nuevos y no sé lo que nos deparará, mañana iré a las oficinas a enterarme de los papeleos, sobre todo por Marian y su tratamiento especial para el cancer. Espero que todo vaya bien, ya os contaré.
Me acerqué a una librería que me habían recomendado en la Plaza Matute, muy cerca de la Plaza de Antón Martín. Esta librería se llama Desnivel es especialista en montaña, como su nombre indica, pero además además hay libros de viajes, es un lugar con encanto, os recomiendo que vayáis y no os cuento más para que lo veáis. Si os gusta la naturaleza y la aventura disfrutareis.
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